Círculos
- PPD México

- hace 2 días
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Actualizado: hace 23 horas

La séptima fase operativa del Programa de Pequeñas Donaciones (PPD) México cerró con círculos, altares e historias. Durante el mes de junio, llevamos a cabo un proceso de cierre con las comunidades aliadas, para celebrar los logros de 157 proyectos que transformaron 7 paisajes del 2022 hasta el 2026.
Todo inició con el círculo como metáfora para contar los logros de cada organización y el enfoque cíclico del programa. Formando un altar en el centro, colocamos objetos, mensajes o símbolos que representaron lo aprendido, lo transformado, lo solucionado, nuestros logros.

Fueron momentos de gran emoción, donde por última vez, en esta fase, las comunidades pudieron demostrar que la utopía que dio raíz al PPD hace 32 años, la de hacer protagonistas a las comunidades locales para implementar soluciones ante los desafíos ambientales globales, sigue más viva que nunca.
El PPD del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM), implementado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), tiene el honor de acompañar este proceso mediante convocatorias de apoyo directo a comunidades. A partir de ellas, se brinda un acompañamiento cercano a los grupos postulantes, desde el diseño de la idea de proyecto hasta el cierre tras dos años de implementación para lograr un #cierrePPDexitoso. Ese es el hashtag que se usa en redes sociales para compartir decenas de historias exitosas de los proyectos implementados en la fase 7 y que les invitamos a visitar.
Regresando a los círculos, escuchamos en estos eventos de cierre historias de conservación de selva y del mar, restauración de suelos degradados, manglares, dunas, procesos de agroecología en café, cacao y ganadería, milpas que se cultivan en el desierto, meliponicultura, producción de miel orgánica, turismo comunitario, innovaciones para la transición energética justa, procesos para ahorrar energía, innovaciones tecnológicas, inclusión de juventudes y mujeres, trabajo con comunidades indígenas, alianzas intercomunitarias, comercialización a través del catálogo PPD, laboratorio de catas de café, acceso a nuevos mercados justos, fondos de ahorro para el acopio de la producción sustentable y para la resiliencia ante la crisis climática.
Una constante: el PPD en México, sus logros, permanencia y crecimiento, se debe a la calidad de la organización de las comunidades locales. Si en esta fase 7 se logró tanto, es gracias a la existencia de un tejido social fuerte y el compromiso de las comunidades aliadas para llevar sus proyectos hasta el final.

Está calidad de implementación por parte de las comunidades se refleja en auditorías sin ningún hallazgo, evaluaciones nacionales e internacionales del FMAM con la mayor puntuación posible, reportes globales muy bien evaluados, condiciones esenciales para que sea un programa tan longevo. Sin embargo, podemos mejorar siempre, por lo tanto, en estos eventos de cierre también escuchamos a las necesidades de las comunidades para perfeccionar de forma permanente nuestros procesos.
El corazón del PPD, lo hemos visto, son las comunidades. Sin embargo, existe otro factor decisivo para lograr el impacto. El Gobierno de México, en especial la SEMARNAT y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, quienes pilotean el proceso del FMAM en el país, y la Secretaría de Relaciones Exteriores han sido aliados claves. Han respaldado el programa en foros de negociaciones internacionales y han confiado en PNUD año tras año para poder mantener y aumentar el impacto. Los 7 gobiernos estatales de Chiapas, Campeche, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, Tabasco y Yucatán son también aliados claves en todo el proceso de implementación.
En esta fase, se logró la cifra de 157 proyectos implementados gracias a la confianza de nuevos donantes en el proceso. El Instituto de Recursos Mundiales (WRI, por sus siglas en inglés), la Fundación W.K. Kellogg, The Nature Conservancy (TNC), el Ministerio Federal de Medio Ambiente y Protección del Clima (BMUKN, por sus siglas en inglés) de Alemania, la Fundación Waverley Street, son aliados que creen en el modelo de apoyo directo a comunidades, y gracias a ellos, los círculos de cierre fueron bastante grandes. Otros aliados claves son las organizaciones que forman la Alianza por la Península de Yucatán (APY) así como ONGs, universidades y alianzas que comparten la misma intención de construir soluciones locales.

Y para que funcione el PPD, es importante resaltar el rol del Comité Nacional de Dirección (CND), especialistas que de manera voluntaria acompañan y asesoran el proceso. Además, el PNUD México, liderado por Silvia Morimoto, siempre respalda al programa, así como todos nuestros colegas a nivel global. En la operación, 10 talentosas y talentosos profesionales están detrás de la organización de todo el proceso día a día.
Los círculos de los encuentros de cierre fueron buenas metáforas: se cerraron los talleres con la presentación de la nueva fase, la octava, la cual inicia este mes de julio Nos alegra poder seguir construyendo nuevas soluciones locales ante los desafíos ambientales globales, con más innovaciones, nuevas comunidades, estrategias complementarias, nuevos paisajes, más juventudes, el escalamiento de la perspectiva de género y con la certeza de que las comunidades son el corazón de la sostenibilidad de los paisajes.







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