Eficiencia energética, motor de la resiliencia comunitaria
- PPD México
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Casos que evidencian cómo las comunidades del sureste mexicano están cerrando brechas de infraestructura y capacidades mediante soluciones energéticas sostenibles

La crisis climática afecta cada vez más a las comunidades rurales y costera del mundo, y México no es la excepción. Frente a este desafío ambiental, diversas comunidades están impulsando soluciones inspiradoras en los territorios que habitan. En particular, han puesto en marcha enfoques innovadores de eficiencia energética que se han convertido en una estrategia clave para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
En la Séptima Fase Operativa del Programa de Pequeñas Donaciones (PPD) del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), se busca financiar iniciativas que fortalezcan una transición energética justa e incluyente para las comunidades. En México, esta visión global se materializó mediante una estrategia de energía comunitaria con enfoque territorial, a partir de la cual se han apoyado 15 proyectos de energía comunitaria.
Las iniciativas implementadas en el país han demostrado que la eficiencia energética ha dejado de ser solo una métrica de ahorro para convertirse en un motor de resiliencia. En el proceso, las comunidades no solo han adquirido e instalado tecnología: también han probado dispositivos, enfrentado errores, aprendido y ajustado sus estrategias. Gracias a su compromiso, hoy dominan términos como kilowatts y amperes y, con cada acción, han contribuido a cerrar brechas de infraestructura y de capacidades —con enfoque de género — en algunos de los contextos más desafiantes.
La estrategia de energía comunitaria del PPD se construyó a partir de un proceso participativo mediante el diálogo con organizaciones locales. Estos encuentros permitieron, por un lado, identificar las necesidades energéticas específicas de comunidades rurales, costeras, forestales e indígenas y, por otro, comprender las barreras técnicas, económicas y organizativas que enfrentan para acceder a soluciones energéticas adecuadas. El resultado ha sido un avance tangible hacia una transición energética justa e inclusiva.
A continuación, se presentan dos experiencias que no solo promueven el acceso a energías limpias y tecnologías apropiadas, sino que, gracias a su labor, han fortalecido las capacidades locales, la gobernanza comunitaria y el desarrollo de modelos productivos sostenibles.
Refrigeración solar en Isla Arena, Campeche
En la comunidad de Isla Arena, Campeche, la Cooperativa Wotoch Aayin se enfrenta a una red de distribución eléctrica deficiente y con caídas de tensión que afectan la vida útil de sus electrodomésticos y sistemas de enfriamiento. Ante esta situación, la cooperativa realizó un diagnóstico energético en diez centros de trabajo, lo que derivó en un modelo sostenible de eficiencia energética.
Como parte del proceso, las cooperativas participaron mediante la compra colectiva de paneles solares, mientras que el proyecto financiado por el PPD-PNUD permitió adquirir e instalar sistemas autónomos de refrigeración solar con paneles y baterías. Esto benefició directamente a diez familias de Isla Arena.
Este enfoque estratégico busca reducir el consumo anual de energía hasta en un 50%, minimizar las interrupciones en la cadena de frío, fortalecer la resiliencia frente a fenómenos meteorológicos extremos y, de manera fundamental, fomentar el sentido de propiedad a través de la coinversión. El proyecto ha generado beneficios significativos para la comunidad: reducción de pérdidas de productos destinados al autoconsumo y a la venta, menores costos operativos y mayor vida útil de los equipos eléctricos.
Co'ox Mayab, eficiencia energética en el turismo comunitario
Un segundo ejemplo es la experiencia de la red de turismo comunitario Co'ox Mayab, integrada por diez cooperativas que enfrentaban altos niveles de consumo energético en sus operaciones turísticas. En respuesta, se implementó un proyecto, liderado por la cooperativa Cheen Kuxtal, basado en una estrategia integral de eficiencia energética.
La iniciativa permitió identificar áreas críticas de consumo en cada unidad de servicios turísticos, lo que condujo a intervenciones clave como la mejora de sistemas de iluminación, refrigeración y la adquisición de equipos más eficientes. Como complemento, se impartieron talleres para dotar a las y los socios de las cooperativas de conocimientos prácticos en electricidad y plomería, fortaleciendo sus capacidades para operar y dar mantenimiento a los sistemas, con el objetivo de asegurar ahorros energéticos.
El proyecto también organizó dos ferias de ciencias que vincularon a la juventud con las cooperativas turísticas y pesqueras. Además, un intercambio de experiencias permitió que otros proyectos exhibieran sus ecotecnologías, ofrecieran capacitación y concretaran contratos de venta exitosos entre los proyectos de los paisajes de costa y milpa en la Península de Yucatán.
Este esfuerzo se ha consolidado como modelo de compra colectiva y de construcción comunitaria en torno a soluciones energéticas compartidas. Hacia el futuro, el proyecto contempla establecer un mecanismo de crédito revolvente dentro del fondo de ahorro de la red para financiar nuevas inversiones en infraestructura energética.
“Queremos que la energía no sea un lujo. Queremos que sea un derecho y que ayude a cuidar el territorio.” - Itzá Solis, colaboradora en el grupo Cheen Kuxtal.
Los proyectos presentados surgen de las necesidades energéticas detectadas en las comunidades rurales, costeras e indígenas, e integran soluciones como sistemas fotovoltaicos, medidas de eficiencia energética, bioenergía y la electrificación de sistemas productivos. Más allá de los resultados técnicos, estas iniciativas generan beneficios sociales, económicos, ambientales y de género, contribuyendo al bienestar comunitario, fortaleciendo la autonomía energética y consolidando la resiliencia local.
Te invitamos a explorar el catálogo de iniciativas de energía comunitaria, donde podrás conocer las experiencias de otras 11 comunidades del sureste mexicano.
Consúltalo aquí:
Diagnóstico e inversión para la eficiencia energética en el turismo comunitario, por Cheen Kuxtal.
Generación de energía calorífica a partir de biomasa para el secado eficiente de madera FSC, por Industrializadora los Bosques de Pueblos Mancomunados.
Piloto de conversión de lanchas eléctricas para el turismo comunitario, por la Cooperativa de Bienes y Servicios Turísticos Isla de Pájaros.
Sistemas de refrigeración solares para unidades de negocio en la costa, por Wotoch Aayin.
Bioenergía para la producción sustentable del mezcal, por el Grupo Interdisciplinario de Tecnología Rural Apropiada.
Generación de energía renovable a través de una central hidroeléctrica comunitaria, por Fundación de Santa María para la Promoción Indígena y Agroforestal A.C.
Sistema móvil de bombeo solar para riego por goteo, por Alternativas y Procesos de Participación Social.
Secado de maderas tropicales a través de energía solar como propuesta de valor y sostenibilidad, por Alianza Ka'ax Mayas.
Bombeo solar para riego eficiente de parcelas agroecológicas, por Cultura Agrícola Integral.
Mujeres mayas promotoras de energía solar, por Túumben K'óoben.
Gobernanza para la autonomía energética en Punta Allen, por Amigos de Sian Ka'an.
Innovaciones tecnológicas basadas en energías limpias para la vigilancia comunitaria, por la Federación de Cooperativas Pesqueras de Celestún.
Producción de hielo solar para la conserva de la cadena de frío en la pesca, por la Cooperativa de Producción Pesquera Manuel Cepeda Peraza.









