• PPD México

El poder del cacao y la biodiversidad en Chiapas

por Ignacio Mazariegos Gómez · Centro de Experimentación para el Desarrollo Comunitario Tzeltal (CEDECOT A. C.)


Luis E. Villafuerte Zea es biólogo y consultor, graduado del Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR). Él cuenta con una maestría por el Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE) y tiene más de 20 años trabajando en sistemas agroforestales de Chiapas. Actualmente se especializa en la producción de cacao en la zona de la Reserva de la Biosfera el Triunfo y coordina el proyecto “Conservación del paisaje mediante manejo mejorado del cacao” que recién culmina en esta 6º Fase del PPD.



“Yo empecé a trabajar como biólogo pero mi pasión por la biodiversidad y por la vegetación me indujo a aprender agricultura”.


¿Dónde creciste y cómo empezaste a trabajar con el cacao?


Mis padres tenían una finca de café en San Lucas, Chiapas donde se producía café, maíz y frijol. Ahí empecé a relacionarme con el campo y la agricultura. Mi acercamiento con la agricultura fue desde pequeño y aunque yo era un chamaco, todas las vacaciones iba a la tapisca del café y del maíz. Después estudié biología de 1987 a 1993 y con una beca de la Fundación Kellogg cursé una maestría en el Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE) en Costa Rica. Empecé a trabajar en las Reservas y en sistemas agroforestales y donde hoy es ECOSUR. Antes de mirar al cacao, colaboré en diversos planes de manejo en áreas voluntarias para la conservación, principalmente en Oaxaca donde llegué a trabajar precisamente el tema de café y cooperativismo. También, trabajaba con el pavón, lagarto real y sobre los cambios que se producían en el paisaje.


En mi andar por la costa de Chiapas, vi cómo en la Reserva de la Biosfera El Triunfo y frente a La Encrucijada, se perdía la biodiversidad y había cada vez más ganadería. Una solución podría ser: “La gente va a cuidar lo que le da de comer”. El cacao hoy día tiene buen precio, aunque en esa época parte del cacao se traía de otros países. Pensé: “Si logramos cortar esa cadena de distribución, donde se le compre directamente al productor", porque miraba la situación de los intermediarios y entonces empecé a ver esos escenarios, para que la selva no se siguiera perdiendo, sólo podría lograrse a través de un cultivo que genere ingresos como el cacao.


Luis Villafuerte en los 90's trabajando en la selva lacandona.


Con toda esta experiencia, ¿qué significado tiene para ti el cacao?


Para mí el cacao significa clima porque es una forma de preservar el paisaje y así nos aseguramos de que la biodiversidad, los anfibios, los reptiles y las aves se mantengan. Hemos logrado mejorar diferentes procesos del cacao como el secado, por ejemplo. Tenemos el aparato para medir la temperatura y humedad ambiental, ya que es fundamental conocerla para saber si es momento de la poda. Se hace un cálculo. Por ejemplo ahora que es temporada seca, es un buen momento para controlar la monilia y la mancha negra. La idea es llegar con el cacaotal bien manejado en época de lluvias.



¿Nos puedes hablar sobre el trabajo en las Reservas? ¿Qué impacto tiene la ganadería y cómo afecta a los cacaotales en la zona?


La Reserva de la Biosfera del Triunfo se encuentra en la zona costera de Chiapas, tiene aproximadamente 119 mil hectáreas y las comunidades con las cuales colaboramos pertenecen a dos municipios: Acacoyagua y Escuintla Soconusco. La ventaja en el Soconusco, es que son más de 6,800 productores con un sistema agroforestal que está pegado a Reservas de la Biosfera. Si la ganadería que existe en la zona desapareciera, desde luego habría un cambio en la biodiversidad. La carne que se produce normalmente se consume en Tapachula o se va a Ciudad de México. En zonas de ladera es muy complicada, ¿qué es lo que sucede en El Triunfo? Si los animales se van en un barranco, se pierde el dinero. No es una ganadería rentable, la zona no está hecha para eso. La ganadería es para zonas planas y claro que afecta al cacao, porque el efecto de la ganadería en el suelo es grande, ya que si compactas el suelo, la captación del agua no se filtra, hay menos disponibilidad de agua en los ríos, porque al final el agua busca donde salir y formar cárcavas. ¿Por qué la gente tiene ganadería? Porque es una caja de ahorro.


¿Cómo surge la iniciativa de trabajar con productores de cacao?


Antes del 2017 cuando inició este proyecto, yo viajaba mucho al Soconusco, valorando la biodiversidad como cocodrilos y pavones. Miraba cómo estaba cambiando el paisaje en El Triunfo; cómo se abrían más áreas de ganadería extensiva, en donde de 10 a 20 hectáreas ponían a tres vacas, y miraba los estragos de ese cambio de paisaje y cómo el clima subía de grado o grado y medio, más que los años anteriores. Había menos aves y reptiles debido a la expansión de áreas de pastoreo y áreas de palma de aceite.

Indagué en el cacao y en ese año del 2017 ya tenía una perspectiva de mejores precios comparando con el mango, la ganadería y hasta el café. El problema es que el cacao estaba enfermo y tuvimos que buscar opciones de manejo e invitar a estudiantes a que hicieran su servicio social, para que ellos ayudaran a controlar la enfermedad. Por esa razón surge este proyecto, porque había mucho escenario y poca producción. Yo miraba el gran deterioro que había y una oportunidad económica, entonces empecé a buscar fondos e inicié este proyecto, pero yo lo dibujé por 8 años, porque para mí era “atacar la enfermedad; producir; mejorar la calidad; empezar a vender y la última fase procesar para generar valor agregado”.

¿Cuál es el rol de los productores de cacao en este proyecto?


Los productores ya tenían cacao pero estaban abandonados. Los cacaotales tenían una edad de más de 40 años, así que invitamos a los productores a renovar las plantas. Otro trabajo muy importante era la inclusión de las mujeres, a través del manejo poscosecha, lo que es el fermentado, que son actividades muy importantes. También algunas mujeres participan en la poda del cacao y fermentado y así se incluye a toda la familia.



¿Cómo controlan las enfermedades del cacao?


Cuando se presenta la moniliasis y la mancha negra, que son el problema más grande de México, los productores hacen manejo cultural. ¿Qué quiere decir? Colectan el cacao periódicamente cada 8 días de manera manual, quitan la sombra y evitan la humedad, porque ahí es donde los hongos se empiezan a producir. La moniliasis puede afectar hasta un 95% de la plantación y dejar hasta 10 kilos por cosecha, pero con los métodos que implementamos hemos mejorado bastante. Es muy pesado este trabajo pero tiene un secreto; en épocas secas es donde menos cuesta, porque no hay tanta humedad y así se aprovecha.



¿En qué etapa se encuentran ahora?

Con el proyecto financiado por el PPD, hicimos un paso muy importante, que los recolectores se conviertan en productores como tal; antes solo recolectaban de 10 kilos a 50 kilos pero a través del manejo mejorado, pasaron de 200 hasta 400 kilos. También del manejo de fermentación que deja una diferencia de 40 a 60 kilos de precio plaza.


Ahora sigue el procesamiento en San Cristóbal de las Casas. Hemos recibido talleres para hacer chocolates de mesa, ya elaboramos licor de cacao como el martini y esperamos seguir elaborando más subproductos del cacao, por el bien de todos los productores del Triunfo.

¿Qué impactos genera esta iniciativa para el medio ambiente y la biodiversidad?


Un impacto muy importante y, socialmente, es que los grupos manejan una forma de producir al menor costo ambiental, aunque cualquier actividad humana productiva, tiene un costo ambiental, cual sea; ya sea orgánico, pero lo más importante es que esas áreas no se conviertan en ganadería, porque una res por lo menos en estado adulto pesa más de 360 kilos y eso hace del suelo un sistema bastante compacto.


Otro beneficio es que algunas especies como la rana de ojos negros, como el loro nuca amarilla, entre otros, tengan esa hábitat alternativo, a traves de las sombras del cacao y como estamos pegados a una reserva también, hay serpientes, nauyacas, cantiles, aunque nosostros lo vemos como un enemigo, esos animalitos también tiene un rol que es controlar a ratones silvestres que afectan el cultivo.



El cacao favorece la biodiversidad porque también hay muchas especies de aves, anfibios o reptiles, de insectos benéficos o no benéficos como lo queramos ver, pero hay polinizadores, hormigas y escarabajos que son los ingenieros que componen la tierra. Con el cacao podemos favorecer la microfauna y la mesofauna. En el área del cacaotal hay murciélagos que pueden polinizar, que pueden dispersar semillas que crezcan, con eso se favorece al medio ambiente y vemos un beneficio indirecto de la biodiversidad. También estamos trabajando con plantas de cacao de las que ya no hay y estamos logrando reproducir este tipo de cacao, así como también recuperar el cacao silvestre.


¡Todo esto! Es la riqueza biológica del proyecto, porque podemos observar toda su biodiversidad y en un futuro quizás podamos desarrollar un turismo rural que está proyectado en esta iniciativa.

¿De qué forma a través del turismo rural se puede proteger la biodiversidad?


Con el turismo rural se puede educar y al mismo tiempo generar ingresos. También se pueden recuperar selvas y fomentar acciones de reforestación. Todo eso es nuestra meta e incluir a jóvenes que hoy en día migran porque no encuentran oportunidades de empleo. Lamentablemente, no tenemos la fuerza ni el dinero, ya que nos cuesta mucho como sector rural que llegue un buen financiamiento, pero esto es un punto muy importante, porque queremos un turismo rural para que además de la venta del cacao, los beneficios que te mencioné, se puedan lograr. Queremos hacer turismo de naturaleza, para que la gente además de dejar su aportación, pueda adquirir conocimiento de la biodiversidad que se logra apreciar a través del cacao, porque se puede compartir el conocimiento del productor actual y del histórico, mencionar que esto lo hacían los abuelos con el cacao, no solo para la gente de afuera o de la ciudad, sino que también puedan llegar los mismos productores aledaños que quieran aprender e implementar un sistema similar.

¿Algún mensaje que le quieras dar al público, organizaciones, fundaciones o instituciones?


Es muy importante que el proyecto pudiera tener continuidad en estos años. Necesitamos todavía apoyos financieros y que se sumen más instituciones. Invito a los grandes compradores del café que también se interesen por el cacao, a las instituciones ambientales, nacionales o globales si pudieran sumarse para apoyar esta iniciativa de turismo comunitario y la formación de capacidades locales, hago una invitación al público en general a conocer “El poder del cacao”.

¡Gracias, Luis! Por compartir estos valores de trabajo, este sueño que lo estás haciendo realidad, con todo tu equipo de la organización de Desarrollo Rural y Medio Ambiente A.C (DERMAC). Tu iniciativa conmueve mucho, esperamos que tu mensaje llegue a mucha gente.


Descargar en pdf

Leer en issuu


CONTACTO

Para cualquier información o dudas, consultar en las páginas:

www.dermac.mx

luis.villafuerte.@dermac.mx

Info@dermac.mx

Para pedido de cacao en almendra, lavado, fermentado o subproductos:

Skype · Luis.villafuerte2

Teléfono · 967-106-27-17

208 visualizaciones

Entradas Recientes

Ver todo

Boletín #7